martes, 2 de noviembre de 2010

Hermanas de sangre


Rulos, ondas y un prolijo despeinado
Dedos largos, manos torpes, y manos de artistas.
Uñas esculpidas, uñas rojas, y vestigios de uñas bajo la manía incontrolable de morderse hasta los dedos.
Abdomen plano y trabajado, una incipiente chopera, y una pancita que confiesa nunca decirle que no un chocolate.
Coca-cola, mates y bebida energizante.
Comida chatarra, comida vegetariana, y complementos vitamínicos.
Piernas largas, piernas cortas, y pantorrillas esculpidas.
Labios carnosos, sonrisa de oreja a oreja, y puchero permanente.
Cachetes, mejillas, cachetotes.
Ojos café, ojos negros, pestañas largas.
Narices gemelas y una nariz recta.
Un bronceado totalmente desparejo, piel blanca, y piel en tinta china.
Histeria, mal humor y mal humor.
Una radio constante, un gruñido, y un comentario al azar.
Actos minuciosos, cuentas permanentes, el desastre hecho persona, y el punto medio justo.
La pasión, la indiferencia y la introversión.
Lágrimas de cocodrilo, lágrimas silenciosas y llanto sin lágrimas.
Poesía, Ska y rock and roll.
Shakespeare, García Marquez y Casona.
El colmo de la mugre, y el extremo de la pulcritud.
Nueva York, Francia y Jamaica.
Titanic, La Naranja mecánica y El Señor de los Anillos.
Música, moda y bicicletas.
No tienen los mismos pies, tampoco la misma sonrisa, ni siquiera el mismo lunar pero seguramente ninguna sería la misma sin la otra.
Las hace felices la mera existencia de esas ‘tres’ que cargan con la mismas gotitas de sangre en las venas.

No hay comentarios:

Publicar un comentario